BUENOS DÍAS
Fecha: 22 de abril
Tema: Las bienaventuranzas
Desarrollo: Escribir lo consignado en el blog, realizarle a cada una la ilustración
Las Bienaventuranzas (Mateo 5, 1–12) son mucho más que un ideal religioso: pueden entenderse como un camino profundo hacia la perfección humana, cultural y social. En ellas, Jesucristo propone una visión de vida que transforma la manera en que las personas se relacionan consigo mismas, con los demás y con la sociedad.
1. Bienaventurados los pobres de Espíritu, porque de ellos es
el Reino de los cielos: Estamos llamados a dejar que
Dios conduzca nuestra vida.
Él sabe lo que es mejor para
nosotros. Los primeros son los que reconocen su pobreza espiritual y que necesitan a Dios como Salvador.
2. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra: Ser manso es quien se sabe creatura
e hijo de Dios y por eso tiene dominio
de sí mismo, confía plenamente en Él. El de espíritu manso y humilde no reacciona impulsivamente ante las situaciones.
3. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados: Tenemos que darnos cuenta de cuáles son las
acciones que ofenden a Dios, arrepentirse de
ellas y llorar por aquellos pecados cometidos. Habla de los que se arrepienten y lloran profundamente por sus pecados, por la forma en que sus acciones han ofendido a Dios y han causado una brecha entre ellos y Dios.
4. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia,
porque ellos serán saciados: Hay que buscar la justicia, ya que todos
los seres humanos somos hijos de Dios, no
hay nadie más importante.
Tenemos que anhelar y desear que sea la
justicia de Dios que se manifieste en la
tierra.
5. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos
alcanzarán misericordia: Debemos tener un corazón transformado por el amor
y el perdón de Dios. Tenemos que identificarnos con
el dolor ajeno y compadecernos por él
6. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán
a Dios: Tenemos que preocuparnos de
tener un corazón limpio, es decir,
que busque la santidad, que
busque seguirlo a Él, no los
sentimientos o acciones
mundanas que lo entristezcan
7. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos
serán llamados hijos de Dios:
Jesús nos enseña a quedarnos en
nuestra vida con todo aquello que
construye, es decir, saber superar los
conflictos y aprender de las
imperfecciones propias y de los demás.
8. Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la
justicia, porque ellos heredarán el Reino de los Cielos:
Jesús nos dice que todos aquellos que
trabajen para que podamos vivir en paz, en
armonía y en respeto tendrán el Reino de
los Cielos. Hay que trabajar por los
indefensos, por aquellos que no pueden
defenderse